Las lesiones deportivas son afecciones que ocurren en el cuerpo como consecuencia de la práctica de actividades físicas o de la participación en disciplinas deportivas.
Este tipo de lesiones puede afectar a diferentes zonas de la estructura corporal, como los tendones, los huesos, los ligamentos, los músculos y las articulaciones. En algunos casos, incluso pueden comprometer órganos internos cuando el impacto es muy fuerte.
La frecuencia con la que ocurren depende de factores como la intensidad del entrenamiento, la preparación física de la persona, la técnica utilizada o el tipo de deporte que se practique.
¿Por qué ocurren las lesiones deportivas?
Las causas de las lesiones deportivas son diversas. Una de las principales es la sobrecarga física, que se produce con los entrenamientos de larga duración e intensidad, pues el cuerpo está recibiendo una exigencia que no está preparado para soportar.
Otra causa frecuente son los movimientos repetitivos, ya que generan microtraumatismos en músculos y tendones, lo que a la larga puede provocar lesiones aún más graves, como la tendinitis.
También están los impactos directos, que suelen ocurrir en los deportes de contacto, como el fútbol, baloncesto o el rugby; en todos se tiene tendencia a sufrir choques y caídas que pueden ocasionar fracturas, contusiones o esguinces.
E incluso, otra de las razones de este tipo de lesiones es cuando se tiene una técnica incorrecta al ejecutar algún ejercicio, ya sea correr, levantar pesas o hacer pases, pues puede sobrecargar partes del cuerpo y desencadenar problemas con la espalda, rodillas, tobillos o alguna otra extremidad.
Tipos de lesiones deportivas más comunes
Existen múltiples tipos de lesiones deportivas, cada una con características específicas, pero entre las más frecuentes se encuentran:
- Esguinces: Suelen presentarse en tobillos y rodillas. Ocurren cuando los ligamentos, que son las estructuras que unen los huesos entre sí, se estiran de manera excesiva o se rompen de manera parcial o total.
- Distensiones musculares: Son comunes en deportistas que no realizan de manera correcta el calentamiento. Sucede cuando un músculo se estira más allá de su límite o se somete a un esfuerzo intenso.
- Fracturas: Es la rotura de un hueso; puede ser causada por un impacto fuerte o una caída.
- Lesiones en ligamentos: Es una de las que ocupa más tiempo de reposo, ocasionando que el deportista dure varios meses fuera de su disciplina. La que más se conoce es el desgarro del ligamento cruzado anterior.
- Tendinitis: Es cuando hay inflamación en los tendones, generalmente causada por movimientos repetitivos. Es muy común en corredores.
¿Se pueden prevenir las lesiones deportivas?
Las lesiones deportivas se pueden prevenir; de hecho, la prevención se vuelve fundamental para garantizar que el deportista tenga un buen rendimiento a largo plazo.
Las medidas de prevención se dividen en tres enfoques: antes, durante y después del entrenamiento, con la intención de tener una cobertura total del deportista.
Antes de cualquier actividad física, se debe tener un calentamiento y estiramiento adecuado; ambos funcionan para aumentar la temperatura corporal, la elasticidad en tejidos y preparar los músculos y articulaciones para el esfuerzo físico.
Durante la actividad se debe portar el equipo correcto según la disciplina deportiva, ya sea calzado, protectores o vendajes.
De igual manera, al terminar los entrenamientos y ejercicios, es necesario respetar los tiempos de descanso y recuperación, pues, contrario a lo que se piensa, el sobreentrenamiento no es bueno; solo hace que el deportista sea más propenso a sufrir lesiones.
¿Cómo se tratan las lesiones ocasionadas por los deportes?
Los tratamientos solo pueden ser recomendados por un médico especialista, en este caso, un traumatólogo ortopedista, pues ellos lo determinan según las necesidades del paciente y de una exhaustiva evaluación clínica.
En lesiones leves se recurre a reposo, aplicación de frío en la zona afectada, compresión mediante vendas y elevación de la extremidad lesionada. Mientras que en las graves, puede ser necesario recurrir a procedimientos quirúrgicos.
Aunque un elemento fijo y que juega un papel crucial en la recuperación es la terapia física, ya que ayuda a restaurar la función de la extremidad lesionada y prevenir recurrencias. Debe ser realizada por un especialista para conseguir buenos resultados en la recuperación de la movilidad y fortalecimiento del cuerpo.
Es importante evitar que el deportista vuelva antes de tiempo a sus actividades físicas; lamentablemente, es algo que ocurre muy seguido, pero solo pone en riesgo que la lesión se agrave o se convierta en crónica.
En general, es fundamental y necesario abordar las lesiones deportivas con prontitud para evitar complicaciones a largo plazo y asegurar una recuperación efectiva.








